llegas al aeropuerto principal de chile que tiene nombre de comodoro en fin llegas al aeropuerto y le preguntas a los de los taxis que de dónde sale el bus que te deja en la estación pajaritos del metro para hacértela más corta sales de desembarque y subes al tercer nivel-calle bueno estando allí los verás son unos de dos pisos y son verdes tur bus es el nombre de la compañía te subes dejas la maleta en la parte trasera te sientas y le dices al hombre que verifica los boletos (mil setecientos pesos chilenos) que te avise apenas llegue el bus a pajaritos una vez llegando te bajas e inmediatamente coges otro bus pero el destino de éste que no sea otro que valparaíso es una hora y media de trayecto te morirás de felicidad durante el viaje no lo podrás creer viñedos y campos de nogales y cerezos miles de cerezos y más viñas y cerros te caerás de culo al ver el color de esos cerros impávido tu rostro no dará crédito al espectáculo al verdor de aquellos colosos cubiertos de espinos y de zorros y de pronto algo te juro es así de pronto y como de la nada se te pondrá frente a los ojos una ciudad expandida y anclada en el siglo dieciocho generalmente la costumbre dicta abrir las ventanillas para sabotear el olor a axila que hay dentro del medio de transporte y compenetrarte con el del mar y las pescaderías el bus arribará a la terminal y te bajas oye hazme caso te bajas en un rodoviario que te va a dar miedo ni hitchcock lo hubiese puesto más duro es fea la terminal pero déjalo así tú sal de allí y te recomiendo párvulo hombre o séneca dama llamar un taxi y decirle que te deje en la subida donde está el ascensor el peral y tú decides el cerro es cosa que gires en trescientos sesenta grados la cabeza y eliges uno así como elegiste partir de esta comarca una tarde de fríos cuando aún el reloj no daba las dos bueno te decía que eligieras un cerro de esos llenos de casas de colores que tanto abundan en las postales chilenas me está saliendo sangre por la nariz espérame un segundo
ya mira hay dos formas de visitar valparaíso una es la del típico turista quincenal donde un hotel te cuesta doscientos dólares diarios y te codeas con gringos y hipsters de barbas puntiagüdas y la otra es la del mochileo que es la que yo te recomiendo subes a cualquier cerro y en todos escúchalo bien en todos te toparás a cada rato con hostales preciosos que cuentan con aseo diario de habitación y wifi liberado puede que la pieza la compartas con un músico o un poeta o un maestro albañil no importa allí todos están en su propio frenesí generalmente tienen espacios comunes y los muchachos pintan escriben danzan wasapean no sé nadie se mete con nadie y con treinta dólares la puedes perfectamente hacer oye deja con total tranquilidad tus cosas guardadas en el cuarto y baja a tomarte un whisky al puerto o dos o tres o la botella completa y emborráchate sin culpa pero trata de llegar lo más sobrio posible al hostal no vaya a ser cosa que te echen por llegar como un estropajo aunque rara vez te expulsan los que expulsan son los que dicen quererte y a la media hora te dan vuelta la espalda y el pecho y la costilla (es mi discurso es mi texto) y si oíste a b.b. king en un pedacito de tu corazón pasmado ahora te revuelve la tripa nirvana con su suicida cantante escopetado me sangra la nariz de nuevo por la mierda espera voy y vuelvo
ok la noche que es siempre intacta también es preciosa verás cosas variopintas los bares se llenan hasta la misma calle todo es jolgorio y brutal artesanía y lo que te decía más arriba que el puerto se quedó pegado en siglos pasados el puerto es gris e inhumano pero ese algo te remuerde el espíritu yo no estaré allí para enseñarte los santos lugares donde quizás no hay riesgo de sufrir un cuchillazo ni una gaviota se te pare por delante y te jale las orejas diciendo no lo vuelvas a hacer la vida es corta y las sirenas se hicieron pacto en la cubierta periférica de tu ser yo no te podré ayudar ya estoy viejo y algo cansado me duelen los músculos y me fatigo más que antes ando medio intolerante con todo y con todos me lavé la mugre de los años de atrás hasta ponerme feliz y por eso me alzo la solapa imaginaria para no alumbrar la cuerda por donde los trapecios se pusieron a cantar no vengas a valparaíso te puede pasar algo mira que si respiras profundo el aire salino o boqueas tu blanca tragedia no serán peces los que emerjan desde el mar sino que todos esos hombres y mujeres que un día se ahogaron dentro de él y en fila india con sus trajes empapados y llenos de algas saldrán como del pozo en que salió samara y te van a ir a buscar únicamente para ponerse a tu lado y hacerte la vida insoportable caprichos de este bendito puerto no le des mucha importancia aquí no hay caballos blancos ni tambores de petroleo amordazante ni esmeraldas aquí nosotros solemos levantarnos las mangas y escupir espadas y la saliva casi siempre sale drogada pero es cosa tuya si quieres venir así que ven o no vengas pero si vienes te gustará te llevarás en la retina una ciudad presa de la más fatal de las ternuras una vasija y un jarabe directo a la vena puedes hacer una cosa muy linda y es bajar en uno de los anacrónicos ascensores que hay en algunos cerros e irte caminando al puerto y pagar mil quinientos pesos por una vuelta en barcaza a través de la bahía el tramo incluye paseo en mar rodeando los cruceros que atracan en la orilla y una visita guiada hasta una roca donde los lobos marinos aúllan o gimen o gritan no sé cómo se llama el sonido que hacen esos animales pero sí sé que con tu mano de experta terrorista podrás acariciar las tablas de la ley que no cumpliste en tu altar de dinamita y aprovechar de embriagarte en la cuenta regresiva de esta entrepierna que se agita al norte viendo locos y más locos y más locos muchos locos caer hacia el abismo de la vida y a esta nariz que está lloviendo rojo


después bájate de mi coche
sin azotar mucho la marihuana
no le mientas más a la ciudad
que las ciudades llevan tus pasos en el vientre
fuiste el guerrillero sin manos
capturando ese sonido
que nunca te tocó
nunca en la vida no te tocó nunca una mañana creo te tocó pero no le hiciste caso o sea era un trineo de culos violados o un reloj que hablaba en lo renal de tu embestida o no sé la cuestión es que será por mí muy festejado el día en el que diga sin grito que te bajes de ahí  
ahora

y
vete

roberto sal de este lugar
ándate lejos
aprende a modular
la vista
para marchar

lárgate a cultivar caquis e higos
al campo de tu padre
en vez de estar acá
haciendo de guía turístico
a una plebe que duerme con miedo
con temblores y silencio
y que se mea por las noches
cantando este himno nacional

"LAS PALABRAS SE QUIEBRAN
CUANDO SE CURAN LOS ESPEJOS"